Carcasona: sus orígenes y leyendas
Al viajar por el suroeste francés, no lejos de la región catalana, una mole de piedra se aparece en el camino hacia los Pirineos. Por un instante, la integridad de las murallas y torres puede provocarnos la sensación de estar viviendo en otros tiempos, mientras que la magnitud y la solidez de esta monumental ciudadela fortificada nos hace dudar sobre cómo pudieron levantarla los hombres que nos precedieron.
La naturaleza, el arte y la historia han construido durante veinte siglos esta obra sorprendente que constituye un conjunto único en el mundo. Carcasona no es una fortaleza aislada como tantos castillos medievales, sino una verdadera ciudad fortificada, un centinela al borde de la escarpada que domina en el río Aude.

Los primeros registros indican que los romanos se establecieron en esta región en el siglo II a.C., y comenzaron construyendo un campo fortificado, un castellum de mediana importancia, en el lugar en que existía un oppidum del grupo de los Volsci Tecnosagi. Más tarde, una colonia de veteranos romanos se instaló alrededor del campamento fortificado y fue el comienzo de su establecimiento definitivo, que en el curso de los siglos llegó a rodear la fortificación de suroeste a noroeste. Efectivamente la colonia “Julia Carcaso” se encuentra registrada en el año 20 a. C., como parte del Imperio Romano y, como tal, Carcasona (en francés, Carcassonne) gozó de la paz romana durante cuatro siglos. Fue solamente cuando los pueblos germanos comenzaron a desplazarse desde los límites del Imperio, en el Rhin, que los romanos reforzaron sus asentamientos.
Sin embargo, y como es sabido, esto no fue suficiente y después de la caída de Roma, los visigodos se asentaron en Carcasona durante casi 300 años, entre 440 y 725 d. C.

En el 725, Carcasona fue tomada por guerreros árabes provenientes de la Península Ibérica, que comenzaban a desplazarse hacia Francia a través de la costa catalana. Sin embargo, la ocupación sarracena no dejó huellas en sus monumentos, y dejaron sólo recuerdos y leyendas pero ningún edificio. Justamente de este momento data la leyenda de la “Dame Carcas”, cuya estatua se encuentra antes de cruzar el puente levadizo. Dame Carcas era la mujer del rey sarraceno Balaack. Se cuenta que Carlomagno asedió Carcasona durante 5 años, y al final toda la guarnición local moría de hambre. Dame Carcas, como último recurso, hizo entonces comer todo el trigo que quedaba al único cerdo vivo y lo tiró desde lo alto de una torre. Cuando Carlomagno vio la cantidad de trigo que salía de la panza del cerdo, se desanimó y abandonó el asedio. Mientras el rey se retiraba, la ciudadela hizo sonar sus trompetas en señal de triunfo, y el escudero de Carlomagno exclamó a su rey: “Señor, Carcas te sonne”. Se cuenta que de ahí viene el nombre de la ciudad.
Pero finalmente Carlomagno triunfó sobre los sarracenos y los francos dominaron Carcasona. Cuando el imperio carolingio llevó su frontera sur a Cataluña, la ciudad perdió su importancia estratégica y en este período ningún acontecimiento importante la vio como protagonista.
Después de la muerte del Carlomagno, su imperio se quebrantó rápidamente y los que habían representado el poder central se fragmentaron poco a poco, junto con sus tierras. Así se desarrolló el período feudal, durante el cual los condes y vizcondes de Carcasona se sucedieron en el poder durante tres siglos, sin la tutela efectiva de ningún rey. Los condes, y en particular Roger el Viejo, así como la dinastía de los Trencavel, gobernaron y vivieron en la ciudadela, sus obras más importantes fueron el castillo interno y la nave románica de la Basílica de Saint-Nazaire.

La Edad Media, a pesar de lo que comúnmente se cree, era un período de importante circulación de gente y productos. Las relaciones comerciales con Oriente Medio se intensificaron y llevaron, desde el siglo XI, y con ellas nuevas ideas comenzaron a circular, al igual que había ocurrido con el Cristianismo proveniente de Oriente hacia Roma. Así comenzó a esparcirse, por el suroeste francés, el catarismo. Esta doctrina se basaba en el dualismo oriental cuyas características principales eran la presencia de un dios del Bien, creador de la esfera espiritual; y de la existencia del Mal, creador del mundo visible, del hombre, de la materia, y de todo lo que tiene una existencia terrena.
La doctrina de los cátaros era tan severa y de tal austeridad, que sólo los iniciados que hubiesen recibido el “consolamentum”, su único sacramento, podían practicarla completamente. La élite de los iniciados, llamados los “Puros y Perfectos” (justamente catharos proviene del griego, y significa “puro”), constituía una suerte de clero de la comunidad. Los simpatizantes y creyentes también podían practicar las mismas reglas, pero recibían el consolamentum sólo en caso de peligrar sus vidas.
Durante algún tiempo los cátaros se desenvolvieron libremente en Carcasona, y en muchos de los feudos cercanos. La zona vivió un período de florecimiento cultural de la mano de los señores feudales, dueños absolutos de toda la región. Las bases para la formación de un nuevo pueblo se habían asentado, la religión, el idioma, el gobierno y las tradiciones se diferenciaban tanto del núcleo francés en Paris, como de los reinos españoles, del Califato árabe peninsular, y de la Iglesia Romana. Si las cosas hubieran seguido como iban desarrollándose, probablemente hoy estaríamos hablando de un país aparte en el sur francés. Sin embargo, ni el Rey de Francia ni el Papa permitirían que una cosa así sucediese.
Fuente: SobreHistoria |
La astronomía sumeria y los extraterrestres
Existe una imagen un tanto perturbadora creada por los sumerios hace 5000 años.
Como se sabe, los sumerios fueron una de las más antiguas civilizaciones humanas. Se asentaron en la baja Mesopotamia, fueron ávidos observadores de la naturaleza, y los primeros en desarrollar la escritura.

En cuanto a su visión del mundo, coincidieron frecuentemente con la de los egipcios, cuya cultura se desarrollaba no lejos de la suya. Ambas cosmologías imaginaban un mundo estático, donde los elementos predominantes eran el cielo y la tierra, circunvalados por el Sol y la Luna. Dentro de ese mundo, cada pueblo se pensaba como el centro de todo lo conocido, rodeado del caos de lo extranjero.
Los sumerios, así como los mayas o los egipcios, eran grandes observadores del cielo. La regularidad del movimiento estelar era algo que todos registraban con respeto divino y estudiaban con curiosidad. Sin embargo, la formulación de teorías astronómicas sería algo propio de la ciencia moderna, a pesar de algunas excepciones. En general, la observación de los astros adquiría matices religiosos, o a veces sus anotaciones servían para la temporalización de la vida cotidiana.
Por eso no es de extrañar que los pueblos antiguos registraran muy bien los movimientos de objetos celestes como Júpiter o la Luna, pero que no desarrollaran la idea de que existían planetas rotando alrededor del Sol. Sólo observaban y usaban su sentido común, el cual les hablaba de una Tierra quieta, por cuyo cielo desfilaban estrellas de origen desconocido.

Por eso esta imagen resultó perturbadora para más de uno. En ella, como fondo de una escena, puede verse claramente una estrella con puntas rodeada de pequeñas esferas que rotan alrededor suyo.
Difícilmente haya una imagen más clara de lo que para nosotros es el Sistema Solar. No se aleja demasiado del dibujo que trazaríamos para explicarle rápidamente el sistema heliocéntrico a un niño. Eso no es todo, para algunos investigadores, las esferas parecen coincidir curiosamente en sus proporciones con los tamaños de los nueve planetas de nuestro sistema y sus satélites más importantes.
¿Sería posible que los sumerios hayan desarrollado la teoría heliocéntrica y conocido todos los planetas de nuestro sistema solar? La respuesta es no. Más allá de las limitaciones epistemológicas, las observaciones astronómicas sumerias registraban a los planetas que sólo podemos observar con nuestro ojo, lente incapaz de captar las señales de Neptuno, Urano, y Plutón.

A pesar de que esto parece ser una prueba contundente para descartar que la imagen se refiera al Sistema Solar, no faltan los personajes que invocan la intervención extraterrestre en el asunto. Tal es el caso del autor ruso Zecharia Sitchin, quien sostuvo que la imagen fue inspirada por el conocimiento que sólo una raza alienígena podía tener, y que habría estado en contacto directo con los sumerios, quienes habrían transmitido, además, los principios de la agricultura, metalurgia, y escritura.
No es difícil tomar el ejemplo sumerio y usar el sentido común para explicar las cosas. La necesidad de recurrir a factores externos y fantasiosos para explicar un grabado en un sello de piedra es algo totalmente innecesario desde el punto de vista de la lógica (Navaja de Occam), y absurdo desde el sentido común. Sin embargo, la imagen no deja de ser una estrella rodeada de esferas de diferentes tamaños y órbitas, y su verdadera interpretación será por siempre un misterio.
Fuente: SobreHistoria |
Europeana, el museo virtual europeo, vuelve a abrir sus puertas

Europeana vuelve a abrir sus puertas. Tras su primera inauguración fallida, Europeana lo intenta de nuevo. El museo o enciclopedia virtual europea ofrece dos millones de cuadros, fotografías y todo tipo de documentos digitalizados, como manuscritos, entrevistas, documentos oficiales y hasta partituras musicales. Los aportan las Bibliotecas Nacionales de cada país europeo y algunos museos que ya se han apuntado al proyecto.
Europeana nació con la intención de convertirse en una especie de Wikipedia europea. Un museo virtual donde consultar la historia de nuestro continente. Y se inauguró el 20 de noviembre. A diferencia de la Wikipedia que aguanta su tráfico con un buen número de servidores y un gran ancho de banda contratado, Europeana tuvo que cerrar sus puertas en cuestión de horas. Y eso que en el proyecto hay presupuestados nada menos que 450 millones de euros para gastarse de aquí al 2010. Esperemos que esta vez Europeana se haya gastado un poco más en ancho de banda para aguantar el tráfico. Aunque, por si acaso, ya advierten de entrada que “el número de usuarios se limitará en las horas punta“. Es lo que tienen las webs oficiales…
Fuente: TuExperto |
La Era Vikinga podría haberse iniciado por una escasez de mujeres
Lo que se conoce como la era Vikinga comprende un período que va desde fines del siglo VIII a mediados del siglo XI, época en la que cientos y miles de escandinavos se hicieron a la mar en sus veloces botes para atacar a cuanto poblado tuvieran ceca en las costas de las actuales Gran Bretaña, Francia y Alemania, incluyendo también España e Irlanda, y luego otras regiones más alejadas como Rusia y hasta Bizancio.
Son muchas las teorías que quieren explicar a qué se debió que tantos campesinos convertidos en guerreros salieran en busca de fortuna.
Muchos dicen que por la falta de tierras, debido a una sobrepoblación, pero ahora un nuevo estudio dice que los vikingos se habrían lanzado a la búsqueda de fortuna para así tener mejores chances de encontrar esposa.
El historiador James Barrett, dice en un artículo publicado en la revista Antiquity, que en los países escandinavos se practicaba un infanticidio selectivo de mujeres, lo que llevó a que cada vez hubiese menos mujeres, que a la larga resultó en una amplia competencia entre los hombres por conseguir esposa.
En las sagas escandinavas, como las de Islandia, se cuenta sobre este asesinato de niñas recién nacidas. Algo que se ha practicado en muchas culturas a lo largo de la historia, y que no hace mucho se descubrió que sucedía en la China actual. Ante la importancia que adquiría tener un varón tanto para tener un sucesor como un ayudante en el trabajo o un guerrero que aportar, cuando nacía una niña la mataban.
Algunos historiadores han citado las mejoras en la tecnología marina como disparador de la era de saqueos vikingos, pero Barrett dice que ya había casos de viajes largos antes, incluso de escandinavos que habían llegado a las islas británicas en el siglo V. Por lo que los barcos perfectos de los vikingos que podían llevar grandes grupos de guerreros en largos viajes tanto por mar como por ríos, no fueron la causa, sino un medio para la era vikinga.
Barrett también desestima las teorías que echan la culpa a un cambio en el clima y a la sobrepoblación. Lo que llamó la atención de Barrett es que muchos de los tesoros que los vikingos conseguían en sus correrías luego los enterraban en las tumbas de sus esposas.
También en diversas fuentes escritas se puede descubrir que los hombres escandinavos servían como guerreros, a veces en hermandades militares, hasta que podían casarse y formar su hogar, que era la clave para tener prestigio y poder.
Según Barrett, el honor y el fatalismo religioso vikingo también habría alimentado la era vikinga, ya que la religión escandinava contemplaba que una muerte digna en batalla depararía grandes recompensas en el más allá.
Los vikingos valoraban mucho a la mujer, en su cultura tenía un papel muy importante, no por que se practicase un infanticidio en su contra habría que pensar lo contrario, dice Barrett.
Fuente: SobreHistoria |
El Samurai
El internacionalmente aclamado director fílmico Akira Kurosawa proporcionó una vívida descripción de la antigua clase guerrera samurai en películas como “Los Siete Samurai” (1954). Sus imágenes combinaron el espectáculo al estilo de Hollywood con la intensidad emocional del teatro tradicional japonés.

Pero el samurai en la cultura japonesa no se limita a la expresión dramática de la guerra heroica, y son muchas más sus alusiones en las diferentes manifestaciones artísticas niponas. El código de conducta del samurai constituye un modo de vida admirado en la sociedad japonesa durante los siglos, y la actualidad.
En sus orígenes, el término samurai se refería a un pequeño grupo de guerreros aristocráticos provinciales, en una época en la que la descentralización territorial fortalecía a los diferentes feudos por sobre la figura imperial. Desde el siglo XII el término incluyó a toda la clase guerrera que emergía entonces dentro del sistema feudal japonés. En el caos provocado por las frecuentes luchas por el poder entre los aristócratas dominantes, los samurai se constituyeron pronto en una poderosa fuerza política. Desarrollaron una moral de lealtad incondicional altamente disciplinada, basada en un código de conducta no escrito, que se convirtió de a poco en el Bushido, “al modo del guerrero”.
El Bushido fue influenciado por el budismo Zen, el sistema de creencias importado desde China en los siglos XV y XVI, lo que suavizó en parte algunas de las expresiones más violentas del código, tales como la autoeliminación después de la muerte del señor, o el acometimiento de venganzas familiares.
De a poco, los guerreros samurai fueron fortaleciéndose dentro de la sociedad japonesa feudal. En el siglo XVII, bajo el shogunato de Tokugawa, la samurai pasó a ser la más alta de cuatro castas, dentro de un rígido sistema de clases.
El verdadero samurai era respetado por un coraje que no podía más que inspirar un temor reverencial, el cual nacía de un profundo estoicismo y de una vehemente lealtad a un amo. El samurai valoraba su honor por sobre su vida, por eso los guerreros que no cometían el suicidio ritual (seppuku) después de la derrota o del deshonor eran proscritos como ronin, es decir, samurai sin amos, que solían convertirse luego en mercenarios, siendo objeto del desprecio y aversión social. La dedicación familiar desempeñaba un rol importante en la dura vida del samurai; pero como guerreros su deber principal siempre era con el amo.

En la era de Tokugawa, durante el esplendor de los samurai, los guerreros aún llevaban dos espadas para indicar su rango, pero sus deberes fueron variando con el tiempo, desde hacer la guerra a servir como administradores civiles y establecer un buen ejemplo moral para las clases inferiores.
Cuando el sistema de shogunatos y vida campesina fue quedando atrás, los samurai se empobrecieron con el crecimiento de las ciudades y la aparición de la clase de los comerciantes. El sistema feudal fue abolido en 1868, y los samurai perdieron su privilegiado sitial.
Sin embargo, el Bushido perduró como código de comportamiento que se filtró en toda la sociedad, y conformó la base del culto al emperador. Inspiró a los soldados japoneses durante la Segunda Guerra Mundial para pelear a menudo con una deliberada ferocidad (a veces hasta suicida) y a preferir la muerte antes que la rendición.
Aunque el suicidio ritual es actualmente casi inexistente (el escritor Yukio Mishima cometió seppuku en 1970, después de abogar por el rearme de Japón, prohibido por la Constitución), las viejas virtudes samurai de estoicismo, lealtad, y disciplina han sobrevivido. Se pueden observar cotidianamente en las escuelas, lugares de trabajo y hogares de todo el Japón, así como en sus manifestaciones artísticas y culturales.
Fuente: SobreHistoria |
El principio de la historia (2/2)
Al principio, cada signo representaba un objeto de la vida real; es lo que se conoce como escritura pictográfica. Eran dibujos muy esquemáticos, realizados con la astilla de una caña, y si bien muchos eran de índole naturalista, algunos ya poseían connotaciones simbólicas.

Según lo que sabemos, los sumerios llegaron a utilizar unos 2000 pictogramas en las primeras fases de su escritura. Para simplificar algunos signos que resultaban difíciles de dibujar, pronto se optó por trazos más sencillos y lineales. Además, cuando se quería representar ideas o acciones complejas se empezaron a utilizar simultáneamente dos o más signos, lo que llamamos ideogramas.
Pero este sistema ideográfico todavía no era óptimo, era difícil escribir nombres propios o ideas abstractas. Para resolver el problema, los sumerios empezaron a utilizar el sonido de los signos en lugar de su imagen mental: si un escriba necesitaba registrar una palabra que no tenía ideograma, podía, en un momento dado, recurrir al signo que representaba a otra palabra de sonido parecido.
Los escribas supieron aprovechar rápidamente las enormes posibilidades que este sistema ofrecía y no tardaron en perfeccionarlo. Descubrieron, por ejemplo, que combinando diferentes signos por su valor fonético era fácil escribir cualquier palabra del lenguaje oral. Así, el uso de ideogramas fue progresivamente sustituido por el de fonogramas.
Los signos, a partir de este momento, ya no representaban objetos sino sonidos. La adopción de la escritura fonográfica permitió el registro de las largas tradiciones orales y leyendas, dando lugar al nacimiento de la literatura. A su vez, las clases dirigentes fueron los exclusivos usuarios de esta nueva técnica y no desaprovecharon el privilegio.
Capaces de escribir la historia, los gobernantes pronto la utilizaron para construir una imagen más poderosa de ellos mismos, a través de grabados épicos en monumentos y columnas. Tal era la importancia de los registros, que al derrocar una dinastía e imponerse un nuevo rey, los faraones de Egipto mandaban a destruir muchos de los monumentos grabados anteriormente, condenando a sus predecesores al olvido eterno y obteniendo una renovada legitimación.
De los dibujos geométricos de la etapa ideográfica se pasó a signos que, formados por pequeñas cuñas y marcas lineales, se parecían cada vez menos al objeto que en un principio representaron. Hoy conocemos a este tipo de escritura con el nombre de “cuneiforme”, debido a la forma de la cuña plasmada en la arcilla.

En cuanto a la orientación de la escritura, los signos aparecían escritos en columnas de arriba abajo en los primeros documentos, comenzando por el extremo superior derecho de la tabla. Más adelante, a medida que los escritos se extendían, se optó por comenzar a escribir los signos de derecha a izquierda, como se sigue haciendo en el mundo occidental.
Aunque la discusión sobre qué pueblo inventó la escritura sigue abierta, los métodos más modernos de datación han comprobado que, si bien por pocos siglos de diferencia, las tablillas sumerias son realmente más antiguas que los jeroglíficos egipcios. La escritura de la civilización del Nilo, que data del 3100 a. C. evolucionaría paralelamente a la escritura cuneiforme sumeria, pero sólo habría comenzado a desarrollarse cuando ambas culturas entraron en contacto.Más allá de la cronología, lo cierto es que ambos sistemas compartieron durante milenios el honor de ser la principal forma de comunicación escrita del mundo antiguo.
Finalmente, el uso de los signos fonográficos se abandonó cuando, fruto de un proceso de simplificación del sistema de escritura egipcio, los fenicios inventaron el alfabeto, que sería la base del griego y de nuestra escritura.
Es difícil visualizar la sensación de poder y de revolución que debió brindar la escritura. Es algo tan cotidiano para nosotros que su valor en la historia de la humanidad aparece muchas veces descrito como un episodio más en un largo proceso de logros y avances humanos. Sin embargo, no hay que equivocarse, la escritura aportó a la historia de la humanidad ni más ni menos que la Historia misma, la capacidad de conocernos como raza y cultura que somos, y de mirar hacia atrás con la seguridad de encontrar respuestas a nuestra curiosidad sobre nuestro pasado remoto.
Fuente: SobreHistoria |
El principio de la historia (1/2)
“En tierras lejanas, donde no se conoce el pueblo de Sumer, se recitarán mis obras como textos sagrados y los hombres se postrarán ante mis palabras”.
Poema del rey Shulgi, 2100 a. C.
Hace cuatro milenios, este hombre, rey de Ur, sabía muy bien lo que decía. Hoy en día, a la hora de escribir nadie se detiene a pensar en la relevancia del acto. Pero este señor sabía ya que sus palabras, a través del maravilloso invento de su cultura, quedarían plasmadas en la historia gracias a la escritura. Quizá no imaginara que serían comentadas 4000 años después a través de una conexión de red entre computadores, pero no por eso esperaba menos.
A través de lo escrito, la palabra toma un vuelo casi sagrado, como bien vaticinaba el rey Shulgi. Lo que está escrito en la piedra no es fácil de borrar, y si está escrito es porque alguien con el suficiente conocimiento y relevancia social pudo hacerlo.
Se dice que la posibilidad de dejar registro de las cosas marca el comienzo de la historia, porque es gracias a la escritura que los historiadores pueden investigar lo que pasó, quiénes existieron, dónde, y qué pensaban. Una excavación arqueológica no puede hablar como el Poema de Gilgamesh, no puede contarnos acerca de las emociones del pueblo sumerio.
Por eso la invención de la escritura por parte sumerios es generalmente considerado el logro cultural más importante de la humanidad, y el hito que marca el paso de la prehistoria a la historia. A partir de la representación del lenguaje mediante símbolos gráficos, los pueblos, que sólo contaban con la palabra hablada, pudieron difundir y perpetuar sus pensamientos y vidas a través de los milenios.

El porqué se empezó a escribir, sin embargo, fue más práctico que místico, y está relacionado con la manera en que los agricultores del Neolítico (en el 6000 a.C.) controlaban el almacenamiento y la distribución de los alimentos. Marcaban las cantidades en pequeños piezas de barro que, gracias a sus diferentes formas, permitían registrar a modo de inventario del ganado y los productos agrarios.
Para evitar que se manipularan los conteos, después se tomó la costumbre de introducir estas piezas de barro con cálculos en unas bolas huecas de arcilla. Estos recipientes, llamados bullas, eran sellados y marcados numéricamente.
Estos sistemas elementales, sin embargo, dejaron de ser prácticos cuando los pequeños asentamientos sumerios pasaron a ser importantes ciudades-estado. Así, los administradores de los templos, que debían registrar diariamente enormes cantidades de bienes y recursos, decidieron abandonar el tradicional sistema de bullas y comenzaron a grabar signos y dibujos en tablillas de barro, es decir, a escribir, dando lugar al principio de la historia.
Fuente: SobreHistoria |
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